¿Qué órganos sufren más con la edad?

By 12 agosto, 2015 enero 5th, 2017 Salud

El paso de los años provoca un envejecimiento y desgaste de muchos órganos, lo que a su vez puede producir serias alteraciones y disfunciones en nuestro cuerpo que es necesario solucionar con medicación o tratamientos específicos. Por ello, hoy, en Club Salud, y con motivo del Día Mundial de la Juventud vamos a analizar cuáles son los órganos que más sufren con la edad

La piel, los huesos, los músculos y articulaciones, la producción hormonal, el aparato reproductor, el corazón, los riñones, entre otros, son los más afectados por el paso del tiempo. El sistema nervioso y el aparato respiratorio también se ven seriamente alterados.

El tejido vivo está formado por células que, al aunarse en capas, forman los tejidos, grupos de células con una función específica que, a su vez, toman el nombre de órganos. Los cambios generados por la edad y el envejecimiento se producen en todas las células, tejidos y órganos del cuerpo y afectan al funcionamiento de todos los sistemas corporales.

Por ejemplo, el corazón de un joven de 20 años puede bombear hasta, aproximadamente, diez veces la cantidad de sangre que el cuerpo necesita para mantenerse vivo, pero a partir de los 30 años se pierde el 1% de la capacidad cada año. Por supuesto, esto es un promedio, pero viene a decir que los órganos poseen una capacidad de reserva que les permite funcionar más allá de las necesidades mínimas, lo que revela que el cuerpo previene los desgastes de la vejez durante muchos años. Cuando empezamos a notar los efectos viene a significar que las reservas se han acabado.

En general, los órganos que más sufren son el corazón, los pulmones y los riñones. Obviamente, cuando un órgano está sometido a un ritmo y una intensidad de trabajo más elevada pierden la capacidad de mantener estos hábitos y comienzan a sufrir discapacidades funcionales. Primero reducirá la reserva existente y después comenzará a dar señales de disfunción.

Con el envejecimiento, además, advertiremos otras variaciones a nivel celular: aumento del tamaño de las células; inicio de la atrofia o pérdida de masa en algunos tejidos corporales; el tejido conectivo pierde flexibilidad; acumulación de los productos de desecho; incremento de la pigmentación y otras sustancias grasas (lipofucsina) dentro de la célula; etc. Y todo esto produce la pérdida gradual de funcionalidad de los órganos.

Un comentario

Deja una respuesta