Disfunción eréctil, ¿por qué a mi?

By 19 marzo, 2014enero 9th, 2017Consejos / Tratamientos, Salud

¿Tema tabú? No, sólo es el término común que se usa para referirse a la impotencia sexual esporádica. Cuando sucede, los hombres suelen sentir vergüenza, aunque esta situación ocurre más de lo que se cree. De hecho, el 50% de los hombres lo han sufrido alguna vez en su vida. Hoy, en Club Salud, hablamos del gatillazo.

Un gatillazo es, a grosso modo, la desaparición espontánea de la erección. Puede suceder que, deseando tener una erección, el hombre no lo consiga o al poco de hacerlo, el pene pierda la total firmeza. Es cierto que puede generar incomodidad en el hombre, especialmente, y colateralmente en su pareja sexual; no obstante, se trata de una circunstancia repentina y temporal. No habría que darle mayor importancia, sobre todo, porque una de las soluciones más efectivas a esta “complicación” es restarle importancia, evitando obsesionarse.

Hay que destacar que el gatillazo no es sinónimo de impotencia sexual, ya que se trata de una impotencia pasajera. Sólo si sucediera en más del 50% de los coitos se podría considerar una deficiencia del miembro viril y, por tanto, quizás hubiera que recurrir a un especialista en busca de un punto de vista científico. Aunque, en la mayoría de los casos, no se debe a un problema físico, sino más bien psicológico.

Las causas del gatillazo pueden ser de índole física, debido al tabaquismo, el alcohol, enfermedades arteriales y factores hormonales; o de índole psicológica, pudiendo existir una casi infinita cantidad de motivaciones. Por ejemplo, las preocupaciones económicas, los problemas en el trabajo o una determinada circunstancia familiar puede reflejarse en la vida sexual de una pareja.

También el estrés, la depresión, el cansancio, la ansiedad o el sentimiento de culpabilidad -por haberle sido infiel a la pareja o por un trauma sexual, por ejemplo- pueden causar una impotencia temporal. Por supuesto, la falta de interés, los estímulos sexuales insatisfactorios o expectativas demasiado altas, que producen nerviosismo o inseguridad en el hombre, también justifican este tipo de “complicaciones” durante el acto sexual.

Para solucionarlo, en Club Salud te damos algunas claves:

  1. ¡Relájate! Libera el estrés, respira hondo y evita concentrarte demasiado en tus pensamientos; pues a menudo son estos -en forma de miedos y preocupaciones- los que producen esta situación.
  2. ¡Escucha a tu cuerpo! Todo tiene un lugar y un momento. Busca el más apropiado, y en el que te sientas más cómodo, para tener una erección.

3. ¡Cambia de hábitos! Lleva una vida sana, porque el alcohol, las drogas y una alimentación pobre incentivan el gatillazo y lo hacen más frecuente.

  1. Recurre a potenciadores de la erección. En la farmacia encontrarás una gran selección. Pero antes de decidirte, pide la opinión de los expertos. ¡Estaremos encantados de ayudarte!
  2. ¡Escucha a tu cuerpo! Todo tiene un lugar y un momento. Busca el más apropiado, y en el que te sientas más cómodo, para tener una erección.
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