Día Mundial contra la Hepatitis

By 25 julio, 2016 enero 9th, 2017 Actualidad

El próximo día 28 de julio se celebrará el Día Mundial contra la Hepatitis. La Organización Mundial de la Salud estableció esta fecha porque corresponde a la del nacimiento del doctor Baruch Samuel Blumberg, descubridor del virus de la Hepatitis B. ¿Sabes en qué consiste esta enfermedad? Descubre más sobre cómo prevenirla.

¿Qué es la hepatitis?

Es la inflamación del hígado causada por un virus. Inicialmente, hay cinco virus distintos de la hepatitis: A, B, C, D y E.

La hepatitis A está presente en las heces de las personas infectadas y casi siempre se transmite por el consumo de agua o alimentos contaminados. Se propaga también por determinadas prácticas sexuales. En la mayoría de los casos la infección suele ser leve y con una rápida recuperación, provocando incluso inmunidad contra este virus en el futuro. En países en vías de desarrollo y con un sistema de saneamiento deficiente, es frecuente infectarse con este bacilo.

Los síntomas son más graves en adultos que en niños. Existen vacunas muy eficaces para combatir la enfermedad, pero en algunas ocasiones puede ser mortal.

La hepatitis B se propaga a través de la sangre y fluidos corporales (como la saliva o el semen) de personas infectadas. También se transmite de madres a hijos en la gestación.

Existe una vacuna para prevenir el contagio. En el caso de no estar vacunado, se deben tomar todas las medidas necesarias, como no compartir productos de higiene con personas infectadas para evitar el contagio en el caso de no estar vacunado. Actualmente hay varios medicamentos disponibles para combatir la enfermedad, como el interferón y el peginterferón. Estos fármacos ralentizan la reproducción del virus y logran la total curación en algunas ocasiones. Es muy importante vacunar a los hijos de madres infectadas en el plazo de 12 horas después del nacimiento; de lo contrario el bebe podría contraer el virus de forma crónica.

La hepatitis C se transmite principalmente por el contacto directo entre sangres. En raras ocasiones se transmite por flujos corporales o en la gestación. Generalmente no presenta síntomas, por eso se la llama la “enfermedad silenciosa”, destruyendo lentamente las células hepáticas y puede, con el transcurso de los años, producir cirrosis o cáncer hepático.

A día de hoy, no existe vacuna para la hepatitis C. Para combatir la enfermedad, se prescribe una combinación de interferón pegilado y ribavirín, y potentes medicinas directas antivirales. Algunas personas responden con más éxito que otras, según el genotipo.

Es indispensable reducir al máximo el riesgo de exposición, evitando compartir utensilios infectados como jeringuillas o tijeras. Atención con los tatuajes o piercings en establecimientos dudosos.

La hepatitis D se contagia mediante el contacto con sangre infectada.

Solo se encuentra en personas que ya están infectadas con el virus de la hepatitis B. Sin embargo, las personas que todavía no estén infectadas de hepatitis B, deben vacunarse contra ella. Igualmente debe evitarse compartir agujas y otros elementos potencialmente peligrosos con personas afectadas por la enfermedad.

Las condiciones pueden mejorar con la administración de interferón alfa; sin embargo, no existe una terapia antiviral efectiva disponible contra la hepatitis D.

La hepatitis E se contagia generalmente por la ingesta de alimentos o agua contaminada por las heces de personas infectadas. Igualmente, el contagio puede producirse al comer marisco crudo que proceda de aguas contaminadas por vertidos residuales.

Existe una vacuna que aporta inmunidad a corto plazo. Para prevenir la enfermedad, es imprescindible una buena higiene y no beber agua de fuentes expuestas. Esta enfermedad es mortal en mujeres embarazadas.

Hepatitis 2

Es fundamental conocer los riesgos para poder prevenir la enfermedad. El empleo de jeringuillas estériles y desechables puede impedir esas infecciones.

Unas 780.000 personas mueren cada año con motivo de la epidemia causada por el virus de la hepatitis B. Existe una vacuna que protege para toda la vida contra ésta. Es vital vacunar a los niños.

Es primordial hacer pruebas de detección y solicitar un tratamiento. Hay medicamentos eficientes para tratar la hepatitis B, y también curar la hepatitis C.

En la actualidad, esta afección afecta a millones de personas en todo el mundo, provocando hepatopatías agudas y crónicas, que cada año causan la muerte a casi 1,4 millones de personas (sobre todo a causa de la hepatitis B y C). Estas infecciones se podrían prevenir, pero una mayoría de personas desconocen la forma de evitar el contagio.

La OMS insta a políticos, personal sanitario y a la población en general a actuar en la prevención de esta pandemia y las muertes masivas que provocan.

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