Claves para evitar los errores más comunes para adelgazar

Uno de los objetivos más habituales previos al verano es el de adelgazar. El aspecto físico y el culto al cuerpo es un tema de preocupación tanto para hombres como para mujeres. De hecho, en la farmacia de Club Salud, recibimos a pacientes que buscan productos que los ayuden a perder peso. Y, aunque disponemos de muchos suplementos y complementos alimenticios que pueden ser de gran ayuda, una de las claves es la actitud y la forma en que afrontan el reto de alcanzar ese cuerpo ideal que buscan.

Dediquemos un tiempo a repasar y analizar los errores más comunes a la hora de bajar unos kilos, para así facilitar las bases esenciales de cualquier plan de adelgazamiento.

El primer error es saltarse alguna comida. Aunque ayunar, en un principio, puede ayudarte a bajar peso, también está cambiando tu metabolismo, el cual se ralentizará para consumir menos calorías, ya que el cuerpo interpreta que no existe alimento suficiente para funcionar con normalidad. Por tanto, cuando nos saltamos una comida, conseguimos el efecto contrario al deseado, al disminuir la velocidad de consumo de calorías.

Otros errores son: querer resultados inmediatos, ceder a la presión del entorno, compararse con otras personas o utilizar la comida como recompensa. Esto no nos ayuda a alcanzar nuestro objetivo. Cuando decides adelgazar, tiene que modificar sus hábitos, especialmente en la variedad de alimentos y nutrientes, y es aconsejable pensar por qué queremos perder peso.

¿Realmente estamos dispuestos a cambiar nuestro estilo de vida? Si lo estamos, entonces necesitaremos tener paciencia, necesitaremos fuerza de voluntad, necesitaremos comprensión, porque cada caso es único y particular, y necesitaremos establecer un orden de prioridades estricto y disciplinado de nuestras comidas y lo que ingerimos en cada una.

Por descontado, se recomienda combinar dieta y deporte para equilibrar nuestro balance energético. Y en lo que respecta a la dieta, existen claves “ocultas” que no debes pasar por alto, tales como:

*Comer sin distracciones: Si no se presta atención a lo que se come, involuntariamente, aumenta la ingesta calórica y, posteriormente, la sensación de apetito.

*Olvidarse de las calorías líquidas: Los refrescos, las bebidas isotónicas y las alcohólicas son responsables de buena parte de las calorías que se ingieren. Así, mejor, apuesta por el agua o las infusiones.

*No dormir lo suficiente: Durante el sueño se activan procesos de desintoxicación y regeneración el cuerpo que se ven interrumpidos cuando no descansas lo suficiente (entre seis y ocho horas).

*Descuidar los complementos: Una ensalada es perfecta hasta que le echas un litro de aceite o la aliñas con una salsa rica en grasas. ¡Cuidado con los condimentos y aderezos!

Por último: no hagas locuras. Hay dietas que pueden ofrecer resultados increíbles, pero dañan tu salud a largo plazo, ¡no vale la pena! Si necesitas orientación, consulta con un especialista o contacta con nosotros.

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